domingo, 30 de enero de 2011

:)

Y la de días que había para que pasases por esa esquina, y tuvo que ser ese; y la de personas que cada día ahogaban su tiempo en aquellos pasillos, y tuviste que hablarme a mí. Y, si me apuras, la de vidas que podríamos haber vivido y nos tocaron dos que se cruzaban.

martes, 25 de enero de 2011

...

Me costaba tanto concebir mi vida sin ti como una ducha sin jabón en los ojos, como una hoja en blanco cerca de una niña con pinturas en la mano, como unos altavoces callados y un mudo gritando. Como si alguien me obligase a no pensar en mi hermana con una sonrisa en los labios;como si tuviese que esforzarme, hasta romper a llorar, para conseguir no mojarme un día de lluvia.

domingo, 16 de enero de 2011

clouds

Me he pasado décadas aquí tumbada, acompañando a las nubes en su corto trayecto por el mundo, conversando con ellas de tonterías, haciéndolas partícipe de mis más grandes secretos.
Discuto con la dirección que toman; yo hubiese ido hacía el norte, siempre hacía el norte. Pero a ver quién las cuestiona... son imparables.
Me dan mil vueltas; para mí son especiales y yo soy tan tonta y pequeña en su pomposa existencia... Me miran y sonríen, y lloran y se burlan. Y se convierten en árboles, y en elefantes, y en su cara por las mañanas. Me esquivan; no paran quietas. Y acaban desapareciendo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

634109410934813

Mantenía conversaciones telefónicas con la parte izquierda de su pecho. Le comunicaba el corazón la mayor parte del día, y cuando daba señal pocas veces obtenía respuesta. Iban descompasados, y eso le dolía, le asustaba, le frenaba.
Poco a poco dejó de llamarle, intentaba por todos los medios evitar la decepción distante y absurda que le producía el "pi pi pi pi pi" intermitente y agudo. Terminó por olvidarse del número y un día se encontró tirada en el sofá, cargada hasta los topes de bollería industrial, llorando a lágrima viva e incapaz de recordar por qué número empezaba su amor.

martes, 16 de noviembre de 2010

aigua

Burbujas nerviosas, tímidas, asustadizas. Arremolinadas en una recoveco absurdo de mi memoria.
Distantes e inseguras, al acecho.

Lo observaba de lejos, de paso. Deseaba escuchar la melodía que escapaba de su mp3, recorrer los nervios de su cuerpo e instalarme efímeramente en su cabeza.
La distancia le golpeaba los pensamientos, le dolía. Lo sé porque conocía todas las expresiones de su rostro, mejor que las del mio.
Me intuyó, o no, pero se giró repentinamente hacia mi; y me escondí, como siempre.
Quise correr, colgarme de su cuello, dejar que me besase, que me estrujase... abandonarme; perder.
Ocupaba la esquina del banco, parecía hacerme sitio, guardarme el lugar que bañaba el sol... Sé que quería sonreír, que se esforzaba.
El bicho corría de un lado a otro con el palo en la boca, ladrando a su atención, reclamándole. Y el que sí, que ya va, que ahora mismo.
Y yo allí, perdiendo.

Burbujas que explotaban.

lunes, 15 de noviembre de 2010

sap

Era fàcil tirar a còrrer, oblidar-se'n de tot el que havien viscut els seus ulls, desenpolsar-se de les pors i fer fort el cor...
Però era enrevesada, mai havia triat el camí fàcil.
Es calçà les espardenyes d'estar per casa i es quedà uns minuts sentada enfront del microones deixant anar el cap.
La llet va absorvir en un tres i no res les dos cullerades i mitja de cola-cao i ella engolí el got. Li cremava la llengua, la gola, l'estòmag. Li bollia el cor.
Es debatia entre el deure i el voler des de feia tants dies que havia acabat confonent ambdues coses. Sols trobava un grapat de dubtes que la mantenien desperta durant moltes hores.

martes, 16 de febrero de 2010

Nuestra ola.

El mar lloró cansado,
tu vista destiló secretos,
me encontré despierta; azul.

La espuma efímera barrió la orilla,
tus secretos desordenaron las estrellas,
me volví de arena; tuya.

La noche se ciñó sobre la playa,
las estrellas despeinaron tu conciencia,
me torné insegura; gris.

El tiempo se fue a dormir,
tu conciencia resbaló suspiros,
me decidí inconsciente; mía.

El miedo nos dejó solos,
tus suspiros turbaron recuerdos,
me sentí de hielo; añil.

La luna sonrió nuestro momento,
los recuerdos desataron tu deseo,
me deshice segura; enorme.

Amaneció nuestra playa,
tu deseo yació en un sueño,
me acurruqué sincera; nuestra.